Blog / Reciclaje y residuos / Basura que no puedes tirar a la calle ni al contenedor
Silla vieja y cartones abandonados en la acera junto a una papelera

Basura que no puedes tirar a la calle ni al contenedor

La basura que no puedes tirar a la calle es, sobre todo, la que no cabe en la bolsa de cada día: muebles y colchones, electrodomésticos, escombros, aceite usado, pilas, medicamentos, pinturas y productos químicos. Ninguno se puede dejar en la acera ni junto al contenedor, y casi ninguno va dentro del contenedor.

Cada uno tiene su propia vía, y conocerla te ahorra problemas con el ayuntamiento y con los vecinos. Te lo contamos residuo a residuo, con la norma que lo respalda cuando la hay. Los detalles (días y horarios, sobre todo) dependen de tu municipio: compruébalos siempre en la web de tu ayuntamiento.

Por qué no se puede dejar cualquier basura en la calle

La Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados tipifica como infracción el abandono de residuos. A partir de ahí, cada ayuntamiento concreta en su ordenanza qué se puede depositar, dónde, a qué hora y qué sanción corresponde. El Ayuntamiento de Madrid, por ejemplo, lo explica en su página sobre la prohibición de ensuciar la vía pública.

Además de la sanción, hay un motivo práctico: estos residuos contienen materiales que se pueden recuperar o sustancias que contaminan si acaban en un vertedero sin tratar. Por eso tienen circuitos de recogida separados.

Muebles y enseres voluminosos

Sofás, armarios, somieres, mesas o colchones son voluminosos. Lo habitual es que el ayuntamiento tenga un servicio de recogida de muebles y enseres, pero casi siempre con aviso previo: pides la recogida, te indican el día y la hora, y solo entonces se baja el mueble a la calle.

  • Las condiciones cambian mucho de un municipio a otro: número de piezas por recogida, días fijos por barrio, si hay que desmontarlos o si aceptan colchones.
  • Dejar un mueble en la acera sin ese aviso es justo lo que las ordenanzas sancionan.
  • Si el mueble está en buen estado, antes de tirarlo plantéate donarlo a una entidad social: muchas lo aceptan si se puede volver a usar.

Electrodomésticos y aparatos eléctricos

Neveras, lavadoras, hornos, televisores, ordenadores, móviles, pequeños aparatos de cocina. Todo lo que funciona con enchufe o pilas es un residuo de aparato eléctrico y electrónico (RAEE) y no va al contenedor en ningún caso.

Lavadoras y otros electrodomésticos viejos amontonados para su reciclaje

Tienes tres vías:

  1. En la tienda, al comprar uno nuevo. El Real Decreto 110/2015 obliga a los distribuidores a recoger el aparato viejo cuando compras uno equivalente.
  2. En tiendas grandes, sin comprar nada. El mismo real decreto obliga a los establecimientos con al menos 400 m² dedicados a la venta de aparatos eléctricos a aceptar los muy pequeños (ninguna medida exterior de más de 25 cm), aunque no compres nada.
  3. En el punto limpio o en la recogida municipal que tenga tu ayuntamiento para estos aparatos.

Las neveras y los aires acondicionados merecen un cuidado extra: contienen gases refrigerantes, así que no se deben desmontar ni romper por tu cuenta. Lo mismo vale para las bombillas de bajo consumo y los fluorescentes, que llevan una pequeña cantidad de mercurio: enteros, al punto limpio o al contenedor de lámparas de la tienda.

Escombros y restos de obra

Azulejos, sacos de yeso, restos de ladrillo, sanitarios viejos. Pesan mucho, rompen los camiones de recogida y no van a ningún contenedor de la calle.

  • Si son pocos, de una pequeña reparación en casa, muchos puntos limpios los aceptan en cantidades limitadas. Consulta el límite en el tuyo.
  • Si es una obra, lo normal es que el contratista se encargue de llevarlos a un gestor autorizado.
  • Los contenedores de obra en la vía pública necesitan, por lo general, permiso municipal.

Un caso aparte es el fibrocemento antiguo (la conocida uralita de algunos tejados, bajantes y depósitos de agua), que puede contener amianto. No lo rompas ni lo desmontes por tu cuenta: según el Real Decreto 396/2006, su retirada corresponde a empresas inscritas en el Registro de Empresas con Riesgo por Amianto (RERA).

Residuos peligrosos de casa

Son pocos en volumen, pero son los que más contaminan si acaban donde no deben. Ninguno va al contenedor de resto ni, por supuesto, al desagüe.

Mano con guante recogiendo pilas usadas en una caja para reciclarlas

Pilas y baterías

Van a los contenedores específicos que hay en supermercados y tiendas de electrónica. El Real Decreto 106/2008 obliga a los establecimientos que venden pilas a aceptar las usadas. Las baterías de patinetes y bicis eléctricas, mejor en la tienda o en el punto limpio.

Medicamentos

Los medicamentos caducados o que ya no usas, con su caja y su prospecto, se llevan al Punto SIGRE de la farmacia. Agujas y jeringuillas no: pregunta en tu centro de salud o en el punto limpio.

Aceite de cocina usado

Nunca por el fregadero: atasca las tuberías y complica la depuración del agua. Guárdalo en una botella de plástico cerrada y llévalo al contenedor de aceite (muchos municipios los tienen en la calle) o al punto limpio.

Pinturas, disolventes y productos químicos

Botes de pintura, barnices, aguarrás, productos de limpieza fuertes o insecticidas van al punto limpio, en su envase original y bien cerrados.

Colchones, ropa y otros que dudan

Hay residuos que generan dudas a todo el mundo. Los más habituales:

  • Colchones: se tratan como voluminosos. Recogida municipal con aviso o punto limpio.
  • Ropa y calzado: al contenedor de textil. La Ley 7/2022 obliga a los ayuntamientos a recoger por separado los textiles desde 2025, así que cada vez es más fácil encontrarlo.
  • El mocho de la fregona: al contenedor de resto. No es un envase, aunque sea de plástico.
  • Vasos, copas y cristal de ventana: no van al contenedor de vidrio, que es solo para envases. En pequeñas cantidades, al resto; si es mucho, al punto limpio.
  • Lo que no se recicla: pañales, compresas, colillas, el polvo de barrer o la cerámica rota en pequeñas cantidades van al contenedor de resto.

Cuando la basura sale de vaciar una casa

Todo esto se complica cuando hay que vaciar una vivienda entera. En un mismo piso aparecen a la vez muebles, colchones, electrodomésticos, botes de pintura en el trastero, medicamentos en el baño y cajas de cosas de todo tipo. Gestionarlo por tu cuenta supone muchos viajes, varios avisos de recogida y tiempo.

Eso es lo que resolvemos en un vaciado de pisos y casas: se retira lo que la familia no se queda, se separa lo que se puede reutilizar o donar y cada residuo va a su gestión correspondiente. Tú solo tienes que apartar antes lo que quieras conservar.

Para pedir el presupuesto, entra en la página de tu municipio, como vaciado de pisos en Gandía, o búscalo en la provincia de Valencia. Con los datos que nos des, te respondemos con un único presupuesto en 24 horas.

Artículos relacionados

Sigue aprendiendo