- Qué cuenta como trasto electrónico
- Antes de tirar nada: reparar, reutilizar o donar
- Borra tus datos antes de darlo
- Pilas y baterías, siempre aparte
- Dónde llevar los aparatos electrónicos
- Lo que no debes hacer con ellos
- Cuando son los aparatos de toda una casa
Un cajón con tres móviles antiguos, un portátil que ya no enciende, cargadores de aparatos que nadie recuerda y una tostadora rota. Si te preguntas qué hacer con tanto trasto electrónico, la respuesta corta es que nada de eso va a la basura: casi todo puede tener otra vida o reciclarse, siempre que lo entregues en el sitio correcto.
Vamos a ver qué cuenta como aparato electrónico, qué hacer antes de darlo y dónde se entrega cada cosa según la normativa.
Qué cuenta como trasto electrónico
Todo lo que funciona con enchufe o con batería y ya no usas es un residuo de aparato eléctrico y electrónico, lo que la normativa llama RAEE. Algunos ejemplos que aparecen en casi cualquier casa:
- Móviles, tablets y libros electrónicos.
- Ordenadores, portátiles, monitores y teclados.
- Televisores, decodificadores y routers.
- Impresoras y escáneres.
- Consolas, mandos y auriculares.
- Cámaras de fotos y de vídeo.
- Cargadores, cables y alargadores.
- Pequeños electrodomésticos: secador, plancha, tostadora, batidora, cafetera.
- Bombillas LED y tubos fluorescentes.
- Herramientas eléctricas, juguetes con pilas y cigarrillos electrónicos.
- Grandes electrodomésticos: nevera, lavadora, horno, lavavajillas, calentador.
La Ley 7/2022 de residuos los incluye, junto con las pilas, entre los residuos domésticos que se generan en los hogares. Contienen materiales que se pueden recuperar y otros que contaminan si acaban en un vertedero, por eso tienen su propia vía de recogida.
Antes de tirar nada: reparar, reutilizar o donar
Haz dos montones: lo que funciona y lo que no. Con lo que funciona tienes varias opciones antes de pensar en reciclar:
- Dárselo a alguien de tu entorno: un móvil antiguo sirve de despertador, de cámara de vigilancia o para un familiar que solo necesita llamar.
- Venderlo: en plataformas de segunda mano o en tiendas que compran aparatos usados.
- Donarlo: algunas entidades sociales y proyectos de reutilización aceptan ordenadores, móviles o pequeños electrodomésticos en buen estado. Pregunta antes qué recogen.
Con lo que no funciona, valora si merece la pena repararlo. Cambiar una batería o una pantalla a veces cuesta menos que un aparato nuevo. Si aún está en garantía, consulta con la tienda o con el fabricante antes de darlo por perdido. Y si la reparación no compensa, entonces sí, a reciclar.
Borra tus datos antes de darlo
Un móvil o un ordenador viejo guarda fotos, contraseñas, correos y cuentas abiertas. Antes de que salga de casa, por cualquier vía:

- Haz una copia de lo que quieras conservar en la nube o en un disco externo.
- Cierra sesión en tus cuentas y desvincula el aparato de servicios como la mensajería o el localizador del dispositivo.
- Restablece los valores de fábrica desde los ajustes del aparato.
- Saca la tarjeta SIM y la de memoria, si las tiene.
No te olvides de otros aparatos con cuentas: consolas, televisores inteligentes, relojes y altavoces conectados también guardan tu usuario. Desvincúlalos desde sus ajustes o desde la aplicación con la que los controlas.
En un ordenador que no arranca no puedes borrar nada desde los ajustes. En ese caso, saca el disco duro antes de entregarlo o pide en una tienda de informática que lo hagan por ti.
Pilas y baterías, siempre aparte
Las pilas y las baterías no van ni con los aparatos ni con la basura. Sácalas de los mandos, juguetes, linternas o relojes antes de entregarlos y llévalas a los contenedores de pilas que encontrarás en muchos supermercados o en el punto limpio.

Las baterías de litio de móviles, portátiles, patinetes o bicis eléctricas merecen especial cuidado: si se golpean o se aplastan pueden incendiarse. Si una batería está hinchada, no la cargues ni la perfores, y entrégala en el punto limpio cuanto antes.
Un hábito que ayuda: ten en casa un bote solo para pilas usadas y vacíalo cuando vayas a la compra. Así no acaban mezcladas en el cajón con las nuevas.
Dónde llevar los aparatos electrónicos
El Real Decreto 110/2015 sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos fija las vías principales. En la práctica se resumen así.
En la tienda
Cuando compras un aparato nuevo, la tienda tiene que recoger el viejo equivalente: si te llevas una lavadora, puedes entregar la antigua. Si compras con entrega a domicilio, pregunta al hacer el pedido si se llevan el viejo al entregar el nuevo.
Además, las tiendas con una zona de venta de aparatos eléctricos de al menos 400 m² tienen que recoger gratis los aparatos muy pequeños, sin obligarte a comprar nada. Son los que no superan los 25 cm por ningún lado: un móvil, un ratón, un cargador o una maquinilla de afeitar. Muchas tienen un contenedor a la entrada.
En el punto limpio
El punto limpio de tu municipio recoge aparatos de todos los tamaños, cables, bombillas y pilas. Los horarios y las cantidades que admiten cambian de un ayuntamiento a otro, así que consulta la web del tuyo antes de ir.
Para que la visita sea rápida, lleva los cables juntos en una bolsa, las bombillas protegidas para que no se rompan, los aparatos ya sin pilas y las pilas en su propio bote.
Electrodomésticos grandes
Una nevera o una lavadora no caben en el coche. Si no vas a comprar otra, el servicio municipal de recogida de muebles y enseres suele retirarlas con cita previa; las condiciones dependen de cada municipio. No las dejes en la calle hasta que te lo indiquen.
Lo que no debes hacer con ellos
Hay errores muy habituales que acaban en contaminación o en una multa:
- Tirarlos al contenedor amarillo o al de restos. El amarillo es solo para envases.
- Dejarlos junto a los contenedores sin aviso del ayuntamiento.
- Desmontar neveras y aires acondicionados: llevan gases refrigerantes que deben extraerse en instalaciones preparadas.
- Romper pantallas, bombillas o tubos fluorescentes para que ocupen menos.
- Entregar un aparato con tus datos dentro.
Cuando son los aparatos de toda una casa
Una cosa es un cajón de cables y otra vaciar una vivienda entera con su nevera, su lavadora, sus televisores y décadas de pequeños aparatos. Pasa mucho al vaciar la casa de un familiar o un piso que se va a vender, y entonces los viajes al punto limpio se multiplican.
En un vaciado, los electrodomésticos y aparatos se separan del resto de enseres y van a gestores autorizados o al punto limpio. Como referencia, vaciar un piso mediano de 60 a 100 m² suele costar entre 450 y 1.000 euros, un precio orientativo que cambia con el volumen, la planta, el acceso y lo que se pueda reutilizar. En nuestra página de vaciado de pisos y casas buscas tu municipio y nos pides presupuesto; te respondemos en 24 horas con un único presupuesto.
Trabajamos en la provincia de Valencia: si la vivienda está en la capital, entra en vaciado de pisos en Valencia, y si está en un municipio como Gandía, tienes el formulario en su página. Indica cuántos electrodomésticos grandes hay para que el presupuesto los tenga en cuenta.
Artículos relacionados
Sigue aprendiendo
-
ConsejosCómo deshacerse de los trastos después de una reforma
Qué hacer con los muebles viejos, los escombros, las pinturas y los embalajes que deja una reforma: la vía de cada residuo y qué no puedes dejar en la calle.
-
ConsejosCasa desordenada: por dónde empezar a ordenarla y cómo mantenerla
Cómo ordenar una casa desordenada paso a paso: por dónde empezar, qué guardar, qué hacer con lo que sobra y hábitos para que el desorden no vuelva.
-
ConsejosCómo organizar el trastero: primero vaciar, después ordenar
Cómo organizar el trastero: vacíalo primero, decide qué se queda, ordena por zonas con estanterías y cajas, y evita humedad y lo que no se debe guardar.