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Vivienda en plena reforma con tabiques de ladrillo, sacos y materiales de obra

Cómo deshacerse de los trastos después de una reforma

Una reforma deja mucho más que polvo. Para deshacerte de los trastos después de una reforma tienes que separar lo que sale de casa por tipos, porque los muebles viejos, los escombros, los botes de pintura y los embalajes van cada uno por un camino distinto, y casi ninguno puede acabar junto al contenedor de la esquina.

Vamos a ver qué hacer con cada cosa, qué dice la normativa cuando hay un dato concreto y por qué conviene resolver buena parte antes de que entre el primer albañil.

Qué trastos deja una reforma

Depende del tipo de obra, pero en una reforma de cocina, baño o vivienda completa lo habitual es encontrarse con esto:

  • Muebles y enseres: los que había en las estancias que se reforman y los que se sustituyen (muebles de cocina, armarios, sofás, colchones).
  • Electrodomésticos y aparatos: nevera, horno, campana, calentador, lámparas.
  • Escombros: azulejos, ladrillo, yeso, sanitarios, restos de solado.
  • Residuos especiales: pinturas, disolventes, siliconas, colas y, en edificios antiguos, posibles piezas con amianto.
  • Embalajes y sobrantes: cartón, plástico, palés, cajas de azulejo que no se han usado.

Los residuos domésticos incluyen por ley los muebles, los enseres, los aparatos eléctricos y los escombros de obras menores de reparación en casa, según el artículo 2 de la Ley 7/2022 de residuos. Eso no significa que vayan al cubo de basura: cada ayuntamiento organiza cómo se recogen.

Muebles y enseres: mejor fuera antes de la obra

El mejor momento para deshacerte de los muebles es antes de empezar. Una casa vacía se reforma más rápido, los muebles que te quedas no se llenan de polvo y no tienes que moverlos de habitación en habitación mientras avanzan los trabajos.

Sofá y sillones cubiertos con plástico para protegerlos durante una obra

Haz una ronda por la casa y decide qué se queda, qué puede tener otra vida y qué ya no sirve:

  • Lo que te quedas: guárdalo en un trastero, en casa de un familiar o en una sola habitación que no se toque, bien cubierto.
  • Lo que está en buen estado: entidades sociales y plataformas de segunda mano. Pregunta antes qué aceptan, porque muchas no recogen colchones ni muebles muy usados.
  • Lo que no sirve: servicio municipal de recogida de muebles y enseres, que suele pedir cita previa, o punto limpio si puedes llevarlo tú.

Si la reforma ya ha terminado y los muebles viejos siguen en el salón o el garaje, el reparto es el mismo. La diferencia es que ahora están mezclados con restos de obra y cuesta más separarlos.

Cómo eliminar los restos de obra y los escombros

Los escombros son lo que más pesa y lo que más dudas genera. La vía depende sobre todo del tamaño de la obra.

Saco grande lleno de escombros tras la valla de una obra

Obra menor en casa

El Real Decreto 105/2008 define la obra menor como la de sencilla técnica y escasa entidad, que no altera el volumen del edificio ni necesita proyecto firmado por un técnico: cambiar los azulejos de un baño o renovar el suelo de una habitación. En estos casos, la gestión de los escombros queda en manos de lo que regule tu ayuntamiento.

En la práctica hay dos opciones habituales:

  • Punto limpio: muchos admiten pequeñas cantidades de escombro de particulares, con un límite por visita. Consulta las condiciones del tuyo antes de cargar el coche.
  • Saco o contenedor de escombros: para volúmenes mayores, se alquila a una empresa autorizada que lo recoge lleno. Si va en la calle, normalmente hace falta permiso municipal para ocupar la vía pública.

Obra mayor

Si la reforma necesita proyecto y licencia de obra mayor, el mismo real decreto obliga a prever la gestión de los residuos de construcción en el proyecto y a entregarlos a un gestor autorizado. Lo normal es que lo organice la empresa de reformas: revisa que su presupuesto incluya la retirada y gestión de escombros para que no te encuentres con el montón en la puerta al final.

Residuos que necesitan un tratamiento aparte

Algunos restos de una reforma no pueden ir ni con los escombros ni con la basura.

Pinturas, disolventes y botes

Los botes de pintura con restos, los disolventes, los barnices y los aerosoles van al punto limpio, cerrados y en su envase original si es posible. Nunca los vacíes por el desagüe. Si sobra pintura en buen estado, guárdala bien cerrada para retoques o regálala a alguien que la vaya a usar.

Electrodomésticos y aparatos

La nevera, el horno, la campana o el calentador que salen de la cocina son residuos de aparatos eléctricos y electrónicos. Van al punto limpio o, si compras uno nuevo equivalente, la tienda tiene que hacerse cargo del viejo según el Real Decreto 110/2015. Pregunta por esa recogida al hacer la compra.

Amianto (uralita)

En construcciones antiguas puede haber placas, bajantes o depósitos de fibrocemento con amianto, lo que mucha gente conoce como uralita. No los rompas ni los retires tú: el Real Decreto 396/2006 exige que los trabajos con riesgo de amianto los hagan empresas inscritas en el registro de empresas con riesgo por amianto. Si tienes dudas sobre un material, pide que lo revise un profesional antes de empezar la obra.

Embalajes y sobrantes de material

Tras una reforma salen cantidades de cartón y plástico que no caben en los contenedores del barrio. Pliega el cartón y llévalo poco a poco al contenedor azul o, si es mucho, al punto limpio. Con los palés de madera, pregunta al proveedor si los recoge cuando te entregue el material.

Los sobrantes que están en buen estado (cajas de azulejo cerradas, sacos de cemento sin abrir, rodapié) se pueden devolver a algunas tiendas, vender o regalar. Guarda unas cuantas piezas de azulejo y suelo por si algún día hay que reponer una rota.

Lo que no se puede dejar en la calle

Dejar muebles, colchones o sacos de escombro junto a los contenedores sin aviso es algo que las ordenanzas municipales suelen prohibir y que puede acabar en sanción. También bloquea la acera durante días a tus vecinos.

Los enseres solo se sacan a la calle cuando el servicio municipal te lo indica, el día y en el lugar acordados. Los escombros, en su saco o contenedor autorizado. Si no sabes cómo funciona en tu municipio, la web del ayuntamiento o su teléfono de atención al ciudadano lo explican.

Cuándo encargar el vaciado

Si tienes que vaciar la vivienda entera antes de reformarla, o al terminar te encuentras con varias habitaciones de muebles viejos y trastos, llevar cada cosa a su sitio supone muchos viajes y mucha carga. Ahí suele compensar encargar el vaciado y dedicar tu tiempo a coordinar la obra.

Como referencia, vaciar un piso mediano de 60 a 100 m² suele moverse entre 450 y 1.000 euros, y un trastero, un garaje o una habitación, entre 150 y 400 euros. Son precios orientativos que cambian con el volumen, la planta, el acceso y lo que se pueda reutilizar. En nuestra página de vaciado de pisos y casas buscas tu municipio y nos pides presupuesto: te respondemos en 24 horas con un único presupuesto.

Ahora trabajamos en la provincia de Valencia. Si la vivienda está en la capital, entra en vaciado de pisos en Valencia, y si está en un municipio como Mislata, tienes el formulario en su página. Cuéntanos qué hay que sacar (muebles, colchones, electrodomésticos, restos de obra) y si es antes o después de la reforma, para que el presupuesto lo tenga en cuenta.

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